Bitacora n° 5 “Regresamos al
juego, y mejor que nunca”
Después de esa semana de no
haber ido a Llanavilla descuide este sitio un poco, por todas las cosas que el
colegio también me demanda hacer, pero creo yo que nunca es tarde para
comenzar, incluso diría que en esta ocasión combinare dos experiencias para
poder compararlas.
Como les decía el sábado siguiente
a ese, tuvimos que seguir con lo que planeamos la semana pasada, y cuando
llegamos al salón los niños estaban bien tranquilos, más de lo de costumbre, lo
cual fue creo una bendición porque solamente íbamos a ser Valeria y yo, aunque
la tarea que teníamos para ellos no demandaba mucho creo que nos salió bien.
Teníamos que tomarles una práctica
escrita. Cuando se las dimos sentí una especie tensión, solo que esta vez yo no
estaba tensionado, no me había dado cuenta antes pero pude mirar por primera
vez una práctica, desde el otro lado del salón, desde el rol de profesor, y me
dije ¿hasta este punto he llegado?
Pase de ser aquel tentado a plagiarse,
al impedir el plagio en el salón, y cuando recogimos las practicas, sentí un
gran orgullo, la mayoría de los niños estaban aprobados con notas
sobresalientes, sentí que de verdad habían aprendido de lo que les estábamos llevando,
salvo el joven Juan Carlos que creo más halla de no saber las respuestas, no entendió
las preguntas.
En fin este día, más allá de
la práctica, creo que no hicimos mucho, y no sentí que fuera el regreso
triunfal después de semejante falta que cometimos la semana pasada, pero nos
divertimos con ellos como siempre y siempre me gusta verlos, porque siento que
de verdad estoy ayudando a alguien con mi esfuerzo.
En comparación al siguiente sábado,
creo que logre cumplir una de las metas que nunca creí cumplir, pararme al frente
y enseñar.
Este sábado para mí si fue
muy especial, di la clase con mis compañeros y todos estuvimos al frente, no
hubo necesidad de separarnos como siempre y lo más especial fue que los niños
pudieron entendernos toda la clase.
Puede ser que hayamos
empezado algo mal, cuando paloma les llamo a la atención, a un par de niños por
su forma de hablar (esto es algo que no podemos pasar por alto, no me había dado
cuenta, pero de verdad hay un problema de disciplina con esos niños, y creo que
debemos de manejarlo), pero después de eso las dinámicas con las que manejamos
el resto de la clase, hiso que todos los chicos participaran.
En esta gran oportunidad que
tuvimos, descubrir a un pequeño niño, que juro me acordare para siempre, su
nivel de inglés es altísimo, se llama Ángel y es de 5° grado, para su edad domina
palabras que varios de los niños de sexto no conocían, y es muy simpático,
tanto así que lo consideramos el mejor de la clase.
Gracias a esta clase puedo
decir que hemos madurado como comunidad, pudimos dominar el salón y situarnos
los tres que fuimos adelante para todos dar la clase por igual, espero que
sigamos este camino en próximas visitas.










