sábado, 30 de agosto de 2014

Bitácora n°7 “Un nuevo inicio, nuevos profesores, Nueva Comunidad”

Desde antes de que el segundo bimestre acabara, ya se nos había dicho que habrían grandes cambios en nuestro proyecto de ciudad de dios… nos redujeron las visitas a máximo 2 por persona. Yo me quede impactado, no sabía que decir o que pensar, reconocí que realmente me había encariñado con esos niños que el hecho de solo verlos 2 veces al bimestre me parecía totalmente agobiante, pero eso no era todo, en vista de que nuestros compañeros del otro salón ya no podrían seguir con su proyecto, tuvieron que integrarlos al nuestro… y en ese momento sentí disgusto por la situación, ¿Esto es justo? Nosotros empezamos desde el inicio y luego ellos llegan y ya… con todo lo que nos costó adecuarnos y ser profesores en la práctica, ellos solo llegan con todo ya hecho. (Creo que en ese momento no fui muy justo con ellos)
En fin la decisión ya había sido tomada, y no nos quedó más que adecuarnos a la situación y seguir, como ya había dicho la idea no me encantaba, y cuando estábamos planeando la sesión pude notar que varios de los del otro salón creían que era cosa fácil… en ese momento creí que lo que pasaría el día sábado, sería como volver a empezar de 0 todo, y que en vez de que nuestro regreso después de casi 3 meses fuera especial, sería un vacío recuerdo de lo que alguna vez fuimos. Cometí un grave error ese día y lo reconozco, fui prejuicioso.
Mientras íbamos en el bus a Llanavilla, distraía mi mente con música (como siempre cuando estoy nervioso y prefiero olvidar todo), pero siempre venía a mi mente el recuerdo de las mejores clases que habíamos tenido y pensaba que podría hacer yo para volverlas a tener, cuando recordé que una vez alguien me dijo “no sirve de nada mirar al pasado, si piensas hacer lo mismo en el futuro”, creo que lo que me quiso decir esa persona, era que siempre habrá algo mejor que lo que ya viviste, el pasado es solo un recuerdo para aprender, asi que cuando llegamos, me persigné y dije “dios que se haga tu voluntad” y comenzamos a trabajar.
En la planeación de la sesión, concordamos hacer algo completamente nuevo en la clase, hablar en inglés todo el tiempo excepto uno, que traducía. Esto para mi resulto un reto, porque yo solía enseñar la clase en español para poder explicarles mejor el tema, además personalmente no soy muy bueno hablando en ingles pero no iba a dejar que mi desventaja arruinara la clase que a decir verdad, salió demasiado bien, más de lo que había pensado.
Comenzamos bien esa clase, repasamos los temas anteriores e hicimos dinámicas con los niños pero sobre todo creo que aprendimos (al menos yo) que no puedo juzgar, antes de ver los resultados. Nuestro compañeros del otro salón tuvieron su momento de protagonismo ya que era su primera clase, tenían que conocer y adaptarse al ambiente del salón, en especial obtener ese vínculo con los niños, que para mí es la mejor parte de ir tan lejos, son ellos los que nos hacen mejor personas y ellos quienes nos enseñaron a ser maestros, por lo que se merecían ser ellos quienes dieran esa que fue su primera clase, y nosotros, los “más experimentados”, tomamos el lugar de soporte con los niños, para introducir a nuestros nuevos compañeros y apoyarlos en su clase.
Mientras estaba ahí pude ver que mis amigos del otro salón, tenían habilidades que no sabía, pude ver a una Ianice segura de sí misma que tenía ganas de enseñarles a los niños, a pesar de ser nueva en eso, a un Carlo centrado explicando la clase, y muchas otras cosas más que me hicieron sentir que dios siempre estuvo con nosotros, y nos llevó por el buen camino ese día.
Finalizando la clase tuvimos un feetback con los dos salones unidos todos por primera vez (aunque faltaban algunos), y creo que después de todo lo que muchos de nosotros había pensado, salió en todas las comunidades bastante bien, y ahora veo que este nuevo comienzo no solo mejorara la manera de enseñarle a los niños sino que al unir a los dos salones pude ver que nos volvió una comunidad mucho más grande, eso se puede apreciar muy bien en la foto.

No sé qué nos deparara el futuro, y nadie lo sabrá, pero si estamos con dios y tenemos fe de que el iluminara nuestro, todo siempre saldrá bien.






domingo, 24 de agosto de 2014

Bitácora N°6 “El camino más estrecho, saca lo mejor de nosotros”

Cuando sonó mi despertador ese día 19 de Julio, sabía que no iba a ser un día normal de catequesis de confirmación, tal vez porque habían acabado los exámenes y ya lo único que quería era descansar de todo el mundo y meterme en mi cuarto haciendo quien sabe que, porque ni yo sé solo estoy ahí esperando a que algo pase, pero este sábado tuve la esperanza de que fuera distinto, y así fue gracias a dios.
Empezamos reuniéndonos en frente del salón de catequesis, yo veía a varios algo cansados, tal vez era porque eran las 7 a.m. y todos deberían estar durmiendo como primer día de vacaciones, y luego llegó la hora de subir al bus para partir a un lugar que no podré olvidarme jamás.
Principalmente creo que mientras íbamos en la carretera, le tome más importancia a mi música (como siempre a alto volumen para “sentirme” súper feliz) que a las personas con las que iba viajando, reconozco que está mal, porque no era coherente con lo que estábamos haciendo o lo que íbamos a hacer que era estar en comunidad, así que cuando la miss paloma empezó la oración me los saque y apagué mi MP4, para participar de la oración, y en vez de escuchar música a alto volumen decidí conversar un poco con algunos miembros de mi comunidad para relacionarnos mejor como Ianice y Diego Carhuayo. Y así fue hasta que el viaje comenzó a agotarme y me dormí.
Luego de eso tuvimos una parada para ir al baño, pero no fue tan importante como cuando llegamos al campo. No me acuerdo muy bien cómo se llamaba el distrito o lugar donde estábamos, solo sabía que nuestra “misión” era llegar a las cataras que estaban bien escondidas en medio de todo el valle.
Yo no tenía problema en escalar, es más hasta cierto punto me he dado cuenta porque disfruto de caminar hacia adelante sin mirar a atrás, tal vez es porque me da cosa voltear a ver lo que fui y prefiero ver lo que seré y lo que soy, no sé si esto estará bien, pero es cierto, así que mi comunidad y yo comenzamos a subir la colina.
Tal vez mi comunidad no haya sido tan unida, podría ser porque no solo somos chicos de 4° de secundaria sino también de 5°, y que los de 4° no somos tan conocidos, pero mientras subíamos esa colina pude experimentar “UNIDAD”, de alguna manera estábamos tratando de apoyarnos vi cómo nos repartíamos el peso de las cosas para que los más agotados no tuvieran tanta dificultad, y como empezábamos a compartir cosas y hablar varios temas.
Cuando llegaba la hora de las oraciones creo que no éramos muy buenos que digamos, yo trataba de que el mensaje de la lectura llegue a mí, hice mi mayor esfuerzo pero no podía, y sentí que mis compañeros estaban en mi misma situación, nos faltó mucha reflexión.
A veces creo que somos la comunidad que tiene más diferencias, principalmente en lo religioso, pero aun así, pude ver que intentábamos hacer el esfuerzo de rezar un poquito en comunidad aunque nos haya costado tanto.
Mientras caminábamos, me percate de algo, mire al cielo y estaba tan despejado que dejo de ser el color panza de burro gris que siempre veo, y se volvió celeste, como el mejor cielo del Perú que para mí es la tierra de Arequipa. Eso y los campos verdes me hiso sentirme en paz, cuando voy a Arequipa, siempre logro despejarme e interiorizar más dentro de mí. Fue un momento muy lindo y nostálgico que tuve por esos paisajes de las cataratas de Huanuno.
Luego, llegamos a tales cataratas, y escuche a alguien de mi comunidad decir “LO LOGRAMOS”, no dijo lo logré, porque todos llegamos a nuestra meta, a pesar del calor y del cansancio de varios, logramos el cometido, y todos nos pusimos muy felices por haber llegado, y nos tomamos un merecido descanso después de ver la catarata.
Cuando emprendimos el descenso, vi más cansados a algunos miembros de mi grupo, pero como ya era descenso decidimos ir a un ritmo más lento para que ninguno se quede atrás. Tal vez hayamos sido uno de los últimos grupos en bajar pero llegamos todos juntos.
Lo que si no me gusto fue que cuando llegamos abajo solo estuvimos un rato más juntos y luego cada quien se fue por su lado hasta subir al bus me pregunte ¿Así realmente es una comunidad? ¿Solo nos juntamos cuando tenemos que? ¿Por qué no tratar de estar más juntos?, creí que si empezamos algo juntos debíamos seguir juntos hasta terminarlo, creo que es algo que debemos mejorar.

 En fin fue una experiencia muy linda llena de recuerdos y momentos alegres con personas que pensé seguiríamos estando como siempre, sin hablar tanto y solo ocupar un asiento, pero logramos unirnos un poco más y creo que dios estuvo presente ahí, aunque muchos pudieron no sentirlo mientras “rezábamos” o caminábamos yo creo que él siempre estuvo ahí mirándonos tratar y ayudándonos a subir juntos.