Desde
antes de que el segundo bimestre acabara, ya se nos había dicho que habrían
grandes cambios en nuestro proyecto de ciudad de dios… nos redujeron las
visitas a máximo 2 por persona. Yo me quede impactado, no sabía que decir o que
pensar, reconocí que realmente me había encariñado con esos niños que el hecho
de solo verlos 2 veces al bimestre me parecía totalmente agobiante, pero eso no
era todo, en vista de que nuestros compañeros del otro salón ya no podrían
seguir con su proyecto, tuvieron que integrarlos al nuestro… y en ese momento
sentí disgusto por la situación, ¿Esto es justo? Nosotros empezamos desde el
inicio y luego ellos llegan y ya… con todo lo que nos costó adecuarnos y ser
profesores en la práctica, ellos solo llegan con todo ya hecho. (Creo que en
ese momento no fui muy justo con ellos)
En
fin la decisión ya había sido tomada, y no nos quedó más que adecuarnos a la
situación y seguir, como ya había dicho la idea no me encantaba, y cuando
estábamos planeando la sesión pude notar que varios de los del otro salón
creían que era cosa fácil… en ese momento creí que lo que pasaría el día
sábado, sería como volver a empezar de 0 todo, y que en vez de que nuestro
regreso después de casi 3 meses fuera especial, sería un vacío recuerdo de lo
que alguna vez fuimos. Cometí un grave error ese día y lo reconozco, fui
prejuicioso.
Mientras
íbamos en el bus a Llanavilla, distraía mi mente con música (como siempre
cuando estoy nervioso y prefiero olvidar todo), pero siempre venía a mi mente
el recuerdo de las mejores clases que habíamos tenido y pensaba que podría
hacer yo para volverlas a tener, cuando recordé que una vez alguien me dijo “no
sirve de nada mirar al pasado, si piensas hacer lo mismo en el futuro”, creo
que lo que me quiso decir esa persona, era que siempre habrá algo mejor que lo
que ya viviste, el pasado es solo un recuerdo para aprender, asi que cuando
llegamos, me persigné y dije “dios que se haga tu voluntad” y comenzamos a
trabajar.
En
la planeación de la sesión, concordamos hacer algo completamente nuevo en la
clase, hablar en inglés todo el tiempo excepto uno, que traducía. Esto para mi
resulto un reto, porque yo solía enseñar la clase en español para poder
explicarles mejor el tema, además personalmente no soy muy bueno hablando en
ingles pero no iba a dejar que mi desventaja arruinara la clase que a decir
verdad, salió demasiado bien, más de lo que había pensado.
Comenzamos
bien esa clase, repasamos los temas anteriores e hicimos dinámicas con los
niños pero sobre todo creo que aprendimos (al menos yo) que no puedo juzgar,
antes de ver los resultados. Nuestro compañeros del otro salón tuvieron su
momento de protagonismo ya que era su primera clase, tenían que conocer y adaptarse
al ambiente del salón, en especial obtener ese vínculo con los niños, que para
mí es la mejor parte de ir tan lejos, son ellos los que nos hacen mejor
personas y ellos quienes nos enseñaron a ser maestros, por lo que se merecían
ser ellos quienes dieran esa que fue su primera clase, y nosotros, los “más
experimentados”, tomamos el lugar de soporte con los niños, para introducir a
nuestros nuevos compañeros y apoyarlos en su clase.
Mientras
estaba ahí pude ver que mis amigos del otro salón, tenían habilidades que no
sabía, pude ver a una Ianice segura de sí misma que tenía ganas de enseñarles a
los niños, a pesar de ser nueva en eso, a un Carlo centrado explicando la
clase, y muchas otras cosas más que me hicieron sentir que dios siempre estuvo
con nosotros, y nos llevó por el buen camino ese día.
Finalizando
la clase tuvimos un feetback con los dos salones unidos todos por primera vez
(aunque faltaban algunos), y creo que después de todo lo que muchos de nosotros
había pensado, salió en todas las comunidades bastante bien, y ahora veo que
este nuevo comienzo no solo mejorara la manera de enseñarle a los niños sino
que al unir a los dos salones pude ver que nos volvió una comunidad mucho más
grande, eso se puede apreciar muy bien en la foto.
No
sé qué nos deparara el futuro, y nadie lo sabrá, pero si estamos con dios y
tenemos fe de que el iluminara nuestro, todo siempre saldrá bien.







