domingo, 23 de noviembre de 2014

Bitácora n°10: “Una torre de tetrapaks…”

La verdad es que desde que soy chico, nunca he tenido tanta complicación para hacer cosas académicas, como tareas, informes, o cosas teóricas, pero la creatividad… eso de ser original en el aspecto visual del arte… es algo que nunca he podido hacer bien.

Este último bimestre, ya culminando otra etapa más de mi vida, nos dejaron como último proyecto, realizar una torre hecha de cajas de tetra packs que mida dos metros.

Desde hace semanas ya se había acordado que la torre seria hecha en espirales y que tendría una base sólida, las cuales serían 8 cajas de tetrapaks rellenas de arena, por lo que la comunidad decidió repartir los materiales, pidieron que cada uno traiga todos los tetrapaks posibles, de esta manera tener la podríamos distribuir bien la torre llena de cajitas.

Por alguna razón sufrí una especie de anhedonia por la realización de esta torre desde que nos la encomendaron, tal vez porque sentí que no era necesario, al fin y al cabo era solo un montón de “desecho” acumulándose en hileras para representar algo metafórico.

El primer día de construcción en la hora de ciudad de Dios, pude notar que si a mí no me simpatizaba la idea, a mis demás compañeros de comunidad por alguna razón si les motivaba, por lo que no iba a dejar que mi indiferencia afectara algo que es especial para los demás, así yo no lo entienda, empecé a organizar unas cajas en grupos para que luego Edú y el minigrupo que habíamos formado en el aula, las amarre con cinta scotch, y luego reforzar las uniones con un poco de goma liquida (BUSCA LA VERDAD Y ACTÚA CON COHERENCIA) (TRABAJA EN COMUNIDAD).

Luego de eso habíamos acordado para reunirnos un día en la tarde para terminar de unir todo y finalizar la torre, y aunque yo era consciente de esto, decidí creer que mi presencia para terminar esta torre no era necesaria, puesto que siempre creo que si no soy bueno en algo, alguien puede hacer lo mismo que yo e incluso hasta mejor.

Al día siguiente la torre estaba bien hecha, tal como sabía que iba a pasar, pero fue en este momento cuando me pregunte ¿hubiera sido igual si yo me hubiera quedado ayer a ayudar?, esta pregunta llego a mi como si alguien me la hubiera susurrado al oído, la verdad a la respuesta nunca la sabremos, porque no pasó, pero fue en ese momento cuando me di cuenta que estaba llamado a ayudar y no solo quedarme de brazos cruzados esperando a que las cosas pasen, por lo que ese mismo día, el día de la entrega de la torre, en la mañana cuando llegue note que la torre estaba algo inclinada y con Oswaldo planteábamos la posibilidad de como enderezarla,  por lo que la desarmamos en la mañana y nos dimos cuenta que había una hilera aboyada la cual desechamos para que no afecte el resto de la torre, pero sentí que no había sido suficiente, sentía que se lo debía a mi comunidad que merecía más de mí que solo ocupar un asiento, así que me di cuenta que aun habían unas cuantas cajas de la base que no tenían puesta la arena, así que con la arena que quedaba la comencé a introducir dentro de las cajas con mis manos, puede que no sea el esfuerzo que le debí corresponder a mi comunidad, pero creo que si quiera pude poner mi pequeño granito de arena por algo que se volvió especial para todos. (1.            CONOCERSE, ACEPTARSE Y SUPERARSE)

Me di cuenta al final que la torre significó para muchos el trabajo en comunidad y la unidad para realizar algo juntos, puede que yo no tenía las mismas impresiones al principio cuando esta  torre comenzaba a tener forma, tal vez aun no le encuentro la necesidad ni por qué a la construcción de la misma, pero creo el chiste no era terminar la torre, era aprender mientras la hacíamos, me di cuenta de esto cuando hice las ultimas partes de la base.


No sé si el llenar tetrapacks de arena tenga algo de trascendencia sobre lo que haga en mi futuro, pero sí sé que ahora no juzgare las cosas superficialmente, ahora sé que incluso en un montón de tetrapcks apilados con moscas rondando, se encuentra la unidad y el esfuerzo de 4° E.







domingo, 2 de noviembre de 2014

¿Mi por qué?... pues mi ahora, es estar con ustedes…

La semana previa a esta que oficialmente seria nuestra última visita al colegio público Santa Rosa de Llanavilla, mi comunidad y yo comenzamos a escribir nuestra última clase, decidimos que esta vez, como la última vez que los veríamos, no solo deberíamos ir a enseñar una clase de inglés, sino que dejarles un mensaje trascendente que les perdure por siempre.

Pensando en el transcurso de la semana, consideramos que un tema importante que podríamos enseñarles eran los “Jobs” ya que la mayoría de esos niños de 6° grado ya acaban la primaria y es probable que no continúen estudiando la secundaria sino que sus padres los obliguen a trabajar, así que con esto les dábamos una idea de cómo deberían pensar sobre su futuro.

Personalmente este tema tuvo un gran impacto en mí, y según como vi a los niños, también lo tuvo en ellos.

De acuerdo al planeamiento de la clase, el cual se organizó satisfactoriamente, pusimos imágenes de los trabajos más conocidos como doctor, profesor, veterinario, bombero, etc. En ingles esto se le conoce como “Jobs”, y la clase consistía en la oración: “I want to be a…”, fácil de decir, pero difícil de pensar.

Toda mi vida, especialmente por estos últimos días, me he cuestionado mucho mi existencia, la verdad es que me asusta saber de qué soy capaz, lo que hago no me satisface del todo, siempre creo que lo que hago está mal o podría ser mejor, soy muy crítico conmigo mismo, a pesar que siempre mis padres y amigos me dicen que lo que yo hago está bien, yo siempre considero que no es cierto, pero después de todo lo vivido en llanavilla hasta este día, me ha hecho darme cuenta que lo mejor que puedo hacer por ellos, era estar ahí.

Siempre veo por las calles, cuando camino sin rumbo por la Javier prado esperando que ocurra algo interesante, mientras estoy en mi burbuja musical de volumen 30 (el máximo), a gente que se cree muy importante ( y puede que lo sea) mirar a aquellas que están ahí en el piso mendigando por algo que comer o por alguna moneda que les puede cambiar todo su vida, pero la verdad es que se queda solo en eso, en mirar, nadie quiere atreverse a decirles hola si quiera o mostrarles algo de interés, a detenerse y darles esa moneda que tu tal vez no usaras, o usaras en algo que no es tan importante, para ellos esa moneda podría significar la máxima expresión de cariño que alguien podría darles. Cada vez que paso por ahí no puedo evitar lagrimear, no llorar, porque me enseñaron, que con eso no gano nada más que dolor, no por pena porque sé que por dentro esa gente es más fuerte que yo, yo vivo cómodo pensando que estoy bien, ellos no viven comidos, pero viven creyendo que algún día todo estará mejor, por eso siempre les doy aunque sea 50 céntimos, como dijo el gran García Márquez “un hombre solo tiene derecho a mirar a otra hacia abajo cuando ha de ayudarlo a levantarse”.

NO sé si tenga claro cuál será mi vocación, o que será de mi cuando sea mayor, pero creo que cuando eres niño, como mis alumnos, se vale soñar. Luego de explicarles como se dice cada profesión en ingles respectivamente, les dimos una hoja de papel para que completen esa oración “I want to be a… “con el trabajo que ellos se imaginan tendrán de grande, puede que yo ahora considere que uno nunca puede saber cómo será su futuro y que para mí el futuro no existe, solo el ahora, pero conversando con los niños y sus maneras de pensar, sus ideales y sueños que tenían sobre sus profesiones, me hizo olvidar todo lo que yo creía, además no iba a permitir que mis opiniones personales interfirieran con esta importante dinámica.

Juan Carlos, el chico a quien más conocí este año, me dijo que quería ser aviador, cuando lo escuche y vi la fe que tenía para querer ser eso de grande, me causó admiración así que le aconseje le dije “si lo puedes soñar, lo puedes hacer” cuando me escuchó me dijo ¿y tú qué quieres ser? Y yo dije “pues… ahora quiero estar aquí con ustedes”. Al final el aconsejado… fui yo.

Joel y Jorge querían ser futbolistas, Ángel David, conductor de autos de carreras y Luigi, músico, así como ellos las chicas también tenían bien definido sus carreras, Veterinarias, diseñadora de modas, profesora, etc. A pesar de ser niños, tengo confianza y fe que si ellos realmente ponen su corazón en ello, y con fe en Dios, lo conseguirán.

Más adelante Valeria Gordillo les hablo algo que si mal no recuerdo se llamaba el círculo de oro, donde afuera estaba el “QUÉ”, al medio estaba el “CÓMO” y por dentro estaba el “POR QUÉ”, cuando los niños vieron esto sintieron una gran impotencia, me di cuenta que muy pocos se habían cuestionado el “porque”  de lo que querían ser, y cuando les pedimos que escribieran porque querían ser eso, sentí que era como la pregunta más difícil que alguien les haya hecho en su vida jamás.

Ángel David, el niño más inteligente que he conocido, no supo cómo responder porque quería ser corredor de autos, la verdad yo tampoco supe cómo ayudarlo, lo mejor que se me ocurrió que podría decirle era que escriba lo primero que se le venga a la mente, a lo que él me dijo “aaa lo vi en un videojuego”, me reí mucho esta respuesta pero es válida.
Tristemente la hora se acababa y el día seguía avanzando por lo que llego la hora de decir adiós, como había dicho antes no soy bueno para despedirme, pero cuando juan Carlos me dijo “es verdad que ya no van a volver”, no pude evitar darle un abrazo, de alguna manera sentí que este abrazo fue el abrazó que le debía a mi abuelo en paz descanse que nunca le di antes que se fuera. Este niño me demostró que no necesito hacer las cosas perfectas para mí, sino que al hacer algo simple como enseñarle inglés, puede ser lo más perfecto del mundo, y como el gran Alex lora dice “las piedras rodando se encuentran, y tú y yo algún día nos habremos de encontrar, mientras tanto cuídate y que te bendiga dios, no hagas nada malo que no hiciera yo”

Puede que sea poco lo que he hecho por esos niños este año, puede que de inglés solo algunos hayan aprendido realmente de mí, puede que muchos de ellos en 20 o 30 años no se acordarán de lo que hoy yo les enseñé, pero hoy ese recuerdo perdurará para que su mañana sea mejor que su hoy, y si no se acuerdan de mí, su ayer, me sentiré feliz sabiendo que mi vida tuvo significado para alguien y que pude hacer algo por estos niños, algo que solo yo como José Cárdenas pude hacer por ellos.


Nunca me arrepentiré del día que decidí entrar al proyecto del diploma de bachillerato internacional, puede que sufra con los otros cursos, puede que haya sido el año de más equilibrio emocional de todos, pero ahí está la gracia de dios, del porque pasan las cosas, ahora sé que si los niños pueden soñar un trabajo increíble, aunque yo creo que no tenga sentido soñar, no veo razones por las cuales no tener un sueño, y si esta en los designios de dios, y lo quiero con mi corazón, podre volverlo realidad.











domingo, 28 de septiembre de 2014

Bitácora n° 8 “¿Este es el final??... nunca les dije adiós…”

El Día 6 de setiembre, lo recibí como una clase no muy diferente a las otras a las que estoy acostumbrado a realizar en Llanavilla, claro que tuvo sus altibajos, pero, no pensé que semanas después me enteraría, que esa “fue” mi última visita oficial al colegio, lo triste del caso es que… nunca me despedí de ellos…
Esa clase tuvo a nuevos profesores de la otra sección que por primera vez iban a dictar clase, fuimos Paloma, Sebastián, Camila, Eva, y yo, por lo que debimos igual darles la oportunidad de manejar la clase ellos, pero siempre nosotros estando ahí para apoyarlos.   
De nuevo pude notar que muchos alumnos habían faltado, pero teníamos que empezar así que seguimos adelante. La clase de ese día trataba de like and dont like, y siguiendo la metodología de hablar en inglés todo el tiempo, me topé con una dificultad, que no recordaba tener cuando dictaba la clase la clase.
Mi capacidad de hablar fluido en ingles se redujo mucho ese día, se me olvidaron palabras en toda la explicación que estaba dando que le fue difícil a mis compañeros poder traducirles lo que les decía a los chicos porque yo sabía que lo que decía no estaba bien dicho, tal vez me paso porque normalmente yo doy la explicación primero en español, así era como solía dar mis clases cuando me tocaba a mí, creo que nunca trate de yo mismo preocuparme por mi inglés, siempre considere este curso menos importante, ahora veo que mis actitudes podían perjudicar la clase, así que termine mi explicación al tema lo mejor que pude, tratando de arreglar lo que había dicho mal, y le cedí la pizarra a mis compañeros.
 Creo yo que mis compañeros de 4°D si dieron bien la clase, fueron hábiles para dictar y lograron hacer que varios de los chicos entendieran, sentí que de alguna manera si se lo estaban tomando enserio, (de alguna manera)
Luego de la explicación pasamos a la resolución de las fichas de trabajo que les habíamos repartido a los niños para que practiquen, y yo me acople a un grupo y trate de ayudarlos con todo mi esfuerzo, ya que tenía un compromiso pendiente con ellos por lo de la explicación casi masticada de un inglés raro y subnormal que les di.
Son estas partes donde recuerdo que comencé a inicios de este proyecto a no solo quedar con un profesor que les da clase, sino también tratar de ser un amigo para ellos, que se sientan libres de hablarme de ellos en plena confianza y yo siempre les daría mi apoyo.
Juan Carlos y Ángel David quienes son los alumnos a quienes yo les tengo un cariño más especial acabaron la actividad como yo lo esperaba, sobresalientemente, aun me acuerdo cuando Juan Carlos en su primera pc saco 15 y se decepcionó por no tener la misma nota que los demás y desde entonces no se cansa de participar con la alegría que lo caracteriza.
Me esforcé para que todos los niños que tuve que orientar aprendieran y claro que algunos me dificultaban pero considero que al menos a los que yo cuide si aprendieron.
Lo que si me disgusto un poco es la actitud un poco inmadura que tuvieron mis compañeros del otro salón, si bien es cierto que la explicación que dieron en la pizarra les salió muy bien, pero luego empezaron a distraer a los niños un poco en lugar de hacer las fichas no sé si es porque ellos ya son muy imperativos, ya que los conozco de años y se cómo son pero creo que debieron si quiera tratar de controlarse ante niños que son muy influyentes ante  cualquier cosa que les digan.
Al finalizar todo como siempre nos despedimos y les dijimos hasta luego… yo lo sé porque siempre me ha sido muy difícil decir adiós… pero esta vez, conociendo los eventos recientes, creo que hubiera sido apropiado poder decirle a todos un sincero adiós, que ya nuestra labor acabo con ellos, que no los volveremos a ver…
Nunca sentí que ir a Llanavilla significase obligación, yo siempre lo considere una decisión humilde de ir a ayudar, y no por pena, yo iba porque realmente quería ir, muchas veces me quedaba pensando en mi casa, tribulando en la claridad de mi cuarto, sin encontrarle respuesta a mis problemas personales que sinceramente no importan, porque siempre terminan solucionándose de la manera más extraña, inesperada, y buena de todas, pero cada vez que me decían para ir, yo sin pensar decía “ si quiero ir” y alguien como yo que tiene aún complejo de inseguridad tremenda, que se demora años en organizar su cabeza, decir un sí rotundo y sincero, significa para mí que realmente yo he llegado a querer a esos niños, son más para mí que simples alumnos, son mis amigos.
Como ya había dicho antes, nunca dije adiós, y si no lo hice debe ser por una razón, Dios siempre hace las cosas con un objetivo, nada pasa porque si, al igual que mi abuelo en paz descanse, tengo fe que… algún día nos volveremos a encontrar. Gracias niños por hacerme crecer.
Hasta luego.







sábado, 30 de agosto de 2014

Bitácora n°7 “Un nuevo inicio, nuevos profesores, Nueva Comunidad”

Desde antes de que el segundo bimestre acabara, ya se nos había dicho que habrían grandes cambios en nuestro proyecto de ciudad de dios… nos redujeron las visitas a máximo 2 por persona. Yo me quede impactado, no sabía que decir o que pensar, reconocí que realmente me había encariñado con esos niños que el hecho de solo verlos 2 veces al bimestre me parecía totalmente agobiante, pero eso no era todo, en vista de que nuestros compañeros del otro salón ya no podrían seguir con su proyecto, tuvieron que integrarlos al nuestro… y en ese momento sentí disgusto por la situación, ¿Esto es justo? Nosotros empezamos desde el inicio y luego ellos llegan y ya… con todo lo que nos costó adecuarnos y ser profesores en la práctica, ellos solo llegan con todo ya hecho. (Creo que en ese momento no fui muy justo con ellos)
En fin la decisión ya había sido tomada, y no nos quedó más que adecuarnos a la situación y seguir, como ya había dicho la idea no me encantaba, y cuando estábamos planeando la sesión pude notar que varios de los del otro salón creían que era cosa fácil… en ese momento creí que lo que pasaría el día sábado, sería como volver a empezar de 0 todo, y que en vez de que nuestro regreso después de casi 3 meses fuera especial, sería un vacío recuerdo de lo que alguna vez fuimos. Cometí un grave error ese día y lo reconozco, fui prejuicioso.
Mientras íbamos en el bus a Llanavilla, distraía mi mente con música (como siempre cuando estoy nervioso y prefiero olvidar todo), pero siempre venía a mi mente el recuerdo de las mejores clases que habíamos tenido y pensaba que podría hacer yo para volverlas a tener, cuando recordé que una vez alguien me dijo “no sirve de nada mirar al pasado, si piensas hacer lo mismo en el futuro”, creo que lo que me quiso decir esa persona, era que siempre habrá algo mejor que lo que ya viviste, el pasado es solo un recuerdo para aprender, asi que cuando llegamos, me persigné y dije “dios que se haga tu voluntad” y comenzamos a trabajar.
En la planeación de la sesión, concordamos hacer algo completamente nuevo en la clase, hablar en inglés todo el tiempo excepto uno, que traducía. Esto para mi resulto un reto, porque yo solía enseñar la clase en español para poder explicarles mejor el tema, además personalmente no soy muy bueno hablando en ingles pero no iba a dejar que mi desventaja arruinara la clase que a decir verdad, salió demasiado bien, más de lo que había pensado.
Comenzamos bien esa clase, repasamos los temas anteriores e hicimos dinámicas con los niños pero sobre todo creo que aprendimos (al menos yo) que no puedo juzgar, antes de ver los resultados. Nuestro compañeros del otro salón tuvieron su momento de protagonismo ya que era su primera clase, tenían que conocer y adaptarse al ambiente del salón, en especial obtener ese vínculo con los niños, que para mí es la mejor parte de ir tan lejos, son ellos los que nos hacen mejor personas y ellos quienes nos enseñaron a ser maestros, por lo que se merecían ser ellos quienes dieran esa que fue su primera clase, y nosotros, los “más experimentados”, tomamos el lugar de soporte con los niños, para introducir a nuestros nuevos compañeros y apoyarlos en su clase.
Mientras estaba ahí pude ver que mis amigos del otro salón, tenían habilidades que no sabía, pude ver a una Ianice segura de sí misma que tenía ganas de enseñarles a los niños, a pesar de ser nueva en eso, a un Carlo centrado explicando la clase, y muchas otras cosas más que me hicieron sentir que dios siempre estuvo con nosotros, y nos llevó por el buen camino ese día.
Finalizando la clase tuvimos un feetback con los dos salones unidos todos por primera vez (aunque faltaban algunos), y creo que después de todo lo que muchos de nosotros había pensado, salió en todas las comunidades bastante bien, y ahora veo que este nuevo comienzo no solo mejorara la manera de enseñarle a los niños sino que al unir a los dos salones pude ver que nos volvió una comunidad mucho más grande, eso se puede apreciar muy bien en la foto.

No sé qué nos deparara el futuro, y nadie lo sabrá, pero si estamos con dios y tenemos fe de que el iluminara nuestro, todo siempre saldrá bien.






domingo, 24 de agosto de 2014

Bitácora N°6 “El camino más estrecho, saca lo mejor de nosotros”

Cuando sonó mi despertador ese día 19 de Julio, sabía que no iba a ser un día normal de catequesis de confirmación, tal vez porque habían acabado los exámenes y ya lo único que quería era descansar de todo el mundo y meterme en mi cuarto haciendo quien sabe que, porque ni yo sé solo estoy ahí esperando a que algo pase, pero este sábado tuve la esperanza de que fuera distinto, y así fue gracias a dios.
Empezamos reuniéndonos en frente del salón de catequesis, yo veía a varios algo cansados, tal vez era porque eran las 7 a.m. y todos deberían estar durmiendo como primer día de vacaciones, y luego llegó la hora de subir al bus para partir a un lugar que no podré olvidarme jamás.
Principalmente creo que mientras íbamos en la carretera, le tome más importancia a mi música (como siempre a alto volumen para “sentirme” súper feliz) que a las personas con las que iba viajando, reconozco que está mal, porque no era coherente con lo que estábamos haciendo o lo que íbamos a hacer que era estar en comunidad, así que cuando la miss paloma empezó la oración me los saque y apagué mi MP4, para participar de la oración, y en vez de escuchar música a alto volumen decidí conversar un poco con algunos miembros de mi comunidad para relacionarnos mejor como Ianice y Diego Carhuayo. Y así fue hasta que el viaje comenzó a agotarme y me dormí.
Luego de eso tuvimos una parada para ir al baño, pero no fue tan importante como cuando llegamos al campo. No me acuerdo muy bien cómo se llamaba el distrito o lugar donde estábamos, solo sabía que nuestra “misión” era llegar a las cataras que estaban bien escondidas en medio de todo el valle.
Yo no tenía problema en escalar, es más hasta cierto punto me he dado cuenta porque disfruto de caminar hacia adelante sin mirar a atrás, tal vez es porque me da cosa voltear a ver lo que fui y prefiero ver lo que seré y lo que soy, no sé si esto estará bien, pero es cierto, así que mi comunidad y yo comenzamos a subir la colina.
Tal vez mi comunidad no haya sido tan unida, podría ser porque no solo somos chicos de 4° de secundaria sino también de 5°, y que los de 4° no somos tan conocidos, pero mientras subíamos esa colina pude experimentar “UNIDAD”, de alguna manera estábamos tratando de apoyarnos vi cómo nos repartíamos el peso de las cosas para que los más agotados no tuvieran tanta dificultad, y como empezábamos a compartir cosas y hablar varios temas.
Cuando llegaba la hora de las oraciones creo que no éramos muy buenos que digamos, yo trataba de que el mensaje de la lectura llegue a mí, hice mi mayor esfuerzo pero no podía, y sentí que mis compañeros estaban en mi misma situación, nos faltó mucha reflexión.
A veces creo que somos la comunidad que tiene más diferencias, principalmente en lo religioso, pero aun así, pude ver que intentábamos hacer el esfuerzo de rezar un poquito en comunidad aunque nos haya costado tanto.
Mientras caminábamos, me percate de algo, mire al cielo y estaba tan despejado que dejo de ser el color panza de burro gris que siempre veo, y se volvió celeste, como el mejor cielo del Perú que para mí es la tierra de Arequipa. Eso y los campos verdes me hiso sentirme en paz, cuando voy a Arequipa, siempre logro despejarme e interiorizar más dentro de mí. Fue un momento muy lindo y nostálgico que tuve por esos paisajes de las cataratas de Huanuno.
Luego, llegamos a tales cataratas, y escuche a alguien de mi comunidad decir “LO LOGRAMOS”, no dijo lo logré, porque todos llegamos a nuestra meta, a pesar del calor y del cansancio de varios, logramos el cometido, y todos nos pusimos muy felices por haber llegado, y nos tomamos un merecido descanso después de ver la catarata.
Cuando emprendimos el descenso, vi más cansados a algunos miembros de mi grupo, pero como ya era descenso decidimos ir a un ritmo más lento para que ninguno se quede atrás. Tal vez hayamos sido uno de los últimos grupos en bajar pero llegamos todos juntos.
Lo que si no me gusto fue que cuando llegamos abajo solo estuvimos un rato más juntos y luego cada quien se fue por su lado hasta subir al bus me pregunte ¿Así realmente es una comunidad? ¿Solo nos juntamos cuando tenemos que? ¿Por qué no tratar de estar más juntos?, creí que si empezamos algo juntos debíamos seguir juntos hasta terminarlo, creo que es algo que debemos mejorar.

 En fin fue una experiencia muy linda llena de recuerdos y momentos alegres con personas que pensé seguiríamos estando como siempre, sin hablar tanto y solo ocupar un asiento, pero logramos unirnos un poco más y creo que dios estuvo presente ahí, aunque muchos pudieron no sentirlo mientras “rezábamos” o caminábamos yo creo que él siempre estuvo ahí mirándonos tratar y ayudándonos a subir juntos.




viernes, 4 de julio de 2014


Bitacora n° 5 “Regresamos al juego, y mejor que nunca”
Después de esa semana de no haber ido a Llanavilla descuide este sitio un poco, por todas las cosas que el colegio también me demanda hacer, pero creo yo que nunca es tarde para comenzar, incluso diría que en esta ocasión combinare dos experiencias para poder compararlas.
Como les decía el sábado siguiente a ese, tuvimos que seguir con lo que planeamos la semana pasada, y cuando llegamos al salón los niños estaban bien tranquilos, más de lo de costumbre, lo cual fue creo una bendición porque solamente íbamos a ser Valeria y yo, aunque la tarea que teníamos para ellos no demandaba mucho creo que nos salió bien.
Teníamos que tomarles una práctica escrita. Cuando se las dimos sentí una especie tensión, solo que esta vez yo no estaba tensionado, no me había dado cuenta antes pero pude mirar por primera vez una práctica, desde el otro lado del salón, desde el rol de profesor, y me dije ¿hasta este punto he llegado?
Pase de ser aquel tentado a plagiarse, al impedir el plagio en el salón, y cuando recogimos las practicas, sentí un gran orgullo, la mayoría de los niños estaban aprobados con notas sobresalientes, sentí que de verdad habían aprendido de lo que les estábamos llevando, salvo el joven Juan Carlos que creo más halla de no saber las respuestas, no entendió las preguntas.
En fin este día, más allá de la práctica, creo que no hicimos mucho, y no sentí que fuera el regreso triunfal después de semejante falta que cometimos la semana pasada, pero nos divertimos con ellos como siempre y siempre me gusta verlos, porque siento que de verdad estoy ayudando a alguien con mi esfuerzo.
En comparación al siguiente sábado, creo que logre cumplir una de las metas que nunca creí cumplir, pararme al frente y enseñar.
Este sábado para mí si fue muy especial, di la clase con mis compañeros y todos estuvimos al frente, no hubo necesidad de separarnos como siempre y lo más especial fue que los niños pudieron entendernos toda la clase.
Puede ser que hayamos empezado algo mal, cuando paloma les llamo a la atención, a un par de niños por su forma de hablar (esto es algo que no podemos pasar por alto, no me había dado cuenta, pero de verdad hay un problema de disciplina con esos niños, y creo que debemos de manejarlo), pero después de eso las dinámicas con las que manejamos el resto de la clase, hiso que todos los chicos participaran.
En esta gran oportunidad que tuvimos, descubrir a un pequeño niño, que juro me acordare para siempre, su nivel de inglés es altísimo, se llama Ángel y es de 5° grado, para su edad domina palabras que varios de los niños de sexto no conocían, y es muy simpático, tanto así que lo consideramos el mejor de la clase.
Gracias a esta clase puedo decir que hemos madurado como comunidad, pudimos dominar el salón y situarnos los tres que fuimos adelante para todos dar la clase por igual, espero que sigamos este camino en próximas visitas.














domingo, 1 de junio de 2014

Bitácora n°4 “Niños perdónenos”  31/05/14

La semana previa a la visita de ayer, creo que discutimos bien el tema de Andrea y llegamos a un buen acuerdo, y logramos organizarnos mejor para realizar nuestras próximas actividades en Llanavilla, pero por motivos personales Andrea decidió no asistir, y la entendemos porque yo supongo debió haberse sentido algo culpable, por lo que decidimos aceptar su decisión de no ir sin ningún problema.
Antes de partir hacia al colegio, siempre nos reunimos todas las secciones que vamos a ir, en el estacionamiento para subir al bus, esta vez íbamos a ir con nuestros compañeros de la sección de 4° “F”, quienes iban a realizar un cuenta cuentos y que habían ido bien vestidos, con sus disfraces y con sus líneas de dialogo bien aprendidas listos para llegar y hacer un buen trabajo, así que como un sábado cualquiera nos concentramos en el estacionamiento hasta la 1:30, sin saber lo que vendría después.
Pasaron 20 minutos de retraso, después 30 minutos más, lo cual ya empezaba a resultar extraño. Los autobuses no llegaban, y nadie nos decía que estaba pasando. Nuestro profesor Piero le dijo a la miss Rosemary que los buses se habían retrasado, lo cual me pareció algo muy obvio respecto a que aún estábamos ahí, y que esperáramos 20 minutos.
Durante este tiempo, pude observar como los de la otra sección, que no eran tan diferentes de nosotros, eran más unidos, y lograban trabajar mejor en comunidad, no es que quiera hacer una comparación pero si resaltar eso de ellos que a nosotros nos faltaría mejorar entre todos.
Después de esperar dos horas para que llegara el bus, nos informaron que mi sección ya no llegaría a realizar sus clases de inglés, al menos los grados de primaria, inicial podría seguir sus actividades normales, pero los de primaria ya no, pero que si podíamos ir a ayudar a los de la sección “f”, lo que para mí estuvo bien, lo menos que podíamos hacer por llegar extremadamente tarde, con dos horas de retraso, era ir a ayudar, y mostrar que si tuvimos la intención de ir.
Ahora sí, esta era la parte a la que quería llegar, lo anterior era solo para contextualizar este momento, cuando llegamos al colegio, ya no había ningún niño, el colegio estaba totalmente vacío, sin nadie más que la directora, quien debió haberse ofendido por una falta así.
 Todo el esfuerzo por llegar temprano no valió la pena y cuando iba a decir lo que siempre digo cuando pasan estas cosas, que es “ya fue”, mire un cartel, pegado sobre la puerta del colegio, donde se les avisaba a los niños que llegaran temprano al colegio, y después de eso recordé, nosotros no estábamos ahí por nosotros sino por ellos, y la imagen que se llevaron de nosotros (o mejor dicho que NO se llevaron), fue la de unos niños ricos a quienes no les importo para nada sus vidas y decidieron faltar porque les dio la gana, ya que no se les pudo avisar de la situación previamente.
Sé que esto puede sonar mal, pero es cierto, si yo fuera uno de ellos, me sentiría mal de que alguien que se comprometió conmigo me falle, y que no se justifique peor aún, pueden llegar a creer que vamos por compromiso y no por de verdad tratar de ayudarles.
Cuando regresamos, en el bus, canciones como “¿Por qué los ricos?”, “quieren dinero”, “nunca quedas mal con nadie”, “el baile de los que sobran”, me zumbaban en los oídos, en ese momento supe que de verdad me importaban más de lo que yo había imaginado jamás, todos mis sentimientos se manifiestan en las canciones que escucho, por lo que sé que no estuvo bien el no haber llegado.

Esperemos que en nuestra próxima visita podamos, compensar a esos niños a los que tristemente les fallamos esta vez.


Bitácora n°3 “¿Un nuevo comienzo?”

En la vida, normalmente nos vemos forzados a tomar decisiones, y estas pueden ser buenas o malas, y nunca hay que arrepentirnos de lo que decidimos, porque no ganamos nada, pensando en el “hubiera sido”, solo nos da lástima de nosotros mismos, y nos nubla de las cosas que de verdad pasan en este instante a nuestro alrededor. La vida no para, esta continúa, es un caballo que hay que aprender a montar, y no se logrará si esperas a que el caballo quiera ser montado, llegará un momento en que ya no te botará más y estarás en sintonía con él. Esto es algo que me paso a mí, me pase mirando atrás otras cosas que tal vez también eran importantes y descuide este espacio para hablar de nuestro proyecto en Llanavilla. El caballo me botó pero estoy tratando de perseguirlo y montarlo una vez más.
Habiendo dicho esto, se podrían decir que últimamente ha habido muchos cambios, que eran un tanto inevitables por problemas técnicos en la coordinación de las comunidades o algo así según lo que yo entendí. Bueno el punto es que nuestra comunidad recibió a un nuevo miembro, Andrea Bustamente, mientras que Valeria Gordillo, salió para asumir su rol como coordinadora.
Esta bitácora trata sobre nuestra visita al colegio de Llanavilla el día 24 de mayo, después de la inauguración de las olimpiadas agustinas. Anteriormente mi comunidad, como normalmente pasa, tuvimos dificultades para realizar la sesión de clases y donde no siempre terminamos llegando a un buen acuerdo si no a un “eso es y ya está”, o si no inconscientemente señalamos a uno para que él o ella lo haga, lo cual siento que no está bien y que deberíamos mejorar estos desacuerdos que tenemos y tratar de ser una COMUNIDAD y no 6 personas en un común trabajo, pero creo que la presencia de Andrea en la comunidad ha causado que nos organizáramos un poco mejor según lo que yo creo.
Pero todo tiene un límite. Ese día que fuimos, desde que subimos al bus, yo ya sentía la tensión que nos rodeaba como grupo, normalmente ese tipo de cosas se me pasan por alto, pero sentí a Andrea con ganas de asegurarse de que todo saliera perfecto.
Cuando llegamos, y empezó la clase, normalmente damos una pequeña introducción en grupo sobre el tema y después cada uno coge a un grupo de niños para profundizar el tema con ellos, que es con lo que yo siempre trato de esforzarme al máximo, pero esta vez, si bien es cierto falto imprimir una ficha y la tuvimos que hacer a mano ahí en el salón, pero ella empezó a hacer la clase sola como única profesora, lo que está bien para no perder tiempo en hacer las fichas, pero cuando alguien empieza a hablar en primera persona te das cuenta que estas siendo subordinado de ella y no a la par como antes siempre lo habíamos hecho.
 Yo no me quejo de su manera de enseñar, siendo honesto me parece que si ella quisiera sería una gran profesora y tendría mucho éxito en esa carrera, pero nosotros también estábamos ahí, y lideró toda la clase sola, solo nos usó para pequeños trabajos, por lo cual creo fue la primera vez en mi vida que no me gusto que me dieran órdenes.
 En ese momento me sentí sin poder decir nada, así que no iba a dejar que mis problemas afecten a los niños, así que seguí adelante y trate de ayudar lo más que pude.
Seguimos enseñando el tema de “Nouns”, pero esta vez por letras, esta clase enseñamos las tres primeras letras del alfabeto en inglés, con tres nouns cada uno, algo que me sorprendió, dejando atrás todo lo que ya había dicho, es que por primera vez vi participar levantando la mano a Juan Carlos, un niño medio gordito con el que ya entable amistad, el siempre esta cayado porque le cuesta entender el inglés y se distrae fácilmente pero esta vez respondió correctamente a la pregunta, por lo cual después lo felicite y me sentí también porque casi siempre en todas las anteriores clases me había tocado enseñarle, y a pesar de que haya demorado mucho tiempo y dedicación en enseñarle, pudo aprender, por lo que me enorgullezco de él.
Recién acabando la clase, pudimos repartimos el trabajo como antes, y en la mesa que me toco esta vez, pude ver que me toco con la primera niña que había enseñado, a Yuri, pero me di cuenta de algo nuevo, la primera vez, tal vez porque solo le enseñe a ella y a dos chicos más, ella le mostro su lado duro de chica con fuertes opiniones y que no teme decir lo que piensa, pero cuando la llamaron al frente para una actividad ella no podía moverse, por lo que creo que dentro de ella, es muy tímida pero que trata de cubrirlo mostrándole a sus amigas otra faceta, esto es algo que quisiera seguir más de cerca, porque la timidez es algo que viene desde casa.

Bueno la clase acabo y ya era hora de retirarnos, no puedo decir que la clase salió mal, porque me estaría mintiendo a mí mismo, de echo creo que fue la mejor clase para los niños, pero tal vez la manera de realizarla no fue la mejor ni la apropiada para nosotros como COMUNIDAD, tenemos muchas cosas que mejorar y espero que muy pronto que lleguemos a un común acuerdo todos, para poder llevar este proyecto a su máximo esfuerzo.








viernes, 18 de abril de 2014

Bitácora n° 2 “Mi primera visita al colegio”
Lamentablemente no pude asistir al colegio de Llanavilla la anterior visita, por razones familiares, pero debo admitir que creo que esta vez yo Salí ganando por no haber ido la primera vez.
Toda la semana previa a la segunda clase, estuve en dudas por si es que cuando este día llegara estaría preparado para asumir tal responsabilidad. Muchos de mis compañeros ya habían dicho que por razones personales no iban a poder acompañarnos en esta ocasión, y en este ajetreo de cosas, termine liderando la organización de actividades que realizaríamos ese día, lo cual me hizo sentirme bien comprometido y a la vez asustado, por que como lo había dicho antes creo, a veces dudo de mis capacidades cuando los demás dependen de mí.
Ya en el día “D”, surgió una complicación que me desespero un poco, yo estaba al tanto de que la mitad de mi equipo no iba a ir, pero resulto que uno mas no llego, y seriamos solo dos de mi grupo realizando actividades que yo realice, para casi 30 niños, mi inseguridad no se notó mucho ya que soy experto ocultándola pero por dentro sentía que íbamos a fallarles.
Cuando llegamos al lugar, no hubo nada que me sorprendiera, sinceramente si me esperaba que la infraestructura del colegio este deteriorada y sucia, lo único que me choco fue que las clases empezaran a penas llegáramos y yo no sabía a donde ir exactamente así que me uní con lo poco que quedaba de mi grupo y entramos al salón.
Al ingresar me sentí algo raro, ya que normalmente yo estoy del otro lado de un salón de clases. Los niños nos saludaron confortablemente y creo que si se dieron cuenta de la ausencia de varios de mis compañeros. Una voluntaria, exalumna creo yo, y una compañera de otro salón, nos apoyaron para cubrir las ausencias de mis compañeros.  
Para iniciar la clase, Valeria se fue a traer a los niños de 5° de primaria, a lo cual los de 6° reaccionaron mal, y creo que yo también porque me di cuenta tarde de esto ya que cuando estoy parado al frente solo, todo se me nubla y reacciono mal, así que creo que la oración de inicio no la di como debí hacerlo, así que solamente me quedaba seguir adelante.
En el transcurso de las actividades, nos partimos el salón en cuartos para que cada uno de nosotros tenga a su disposición a un grupo determinado de niños. En mi grupo, de 4 personas, logre conocer las personalidades de cada uno de mis alumnos, y sinceramente creo que les agrade, siento que haber tenido 4 primos hermanos, a quienes he ayudado a criar desde tan pequeño me sirvió para hablar con ellos y sensibilizarme.
Conocí a tres chicas y un chico, se llamaban Yuri, Marisol, Juana y Juan Carlos. No me resulto tan difícil enseñarles inglés, de hecho sentí que, el poco inglés que yo manejo para ellos era alucinante. Pude darme cuenta de que Yuri era la más activa del grupo y que con Marisol tenían una gran relación, era la que más inglés sabia y creo que su pronunciación también era la mejor de grupo junta con su amiga, eran algo desesperante a veces porque gritaban mucho pero se tolerar niños. Con Juan Carlos sentí una relación más especial, lo veía como una copia de mí, ya que de todos creo que fue el primero en sacar su cuaderno y en apuntar la clase, por iniciativa sin que se lo diga, y a pesar de apuntar toda la clase le falto pronunciación, así que me concentre en enseñarle a él un poco más sin descuidar al resto claro está, siento que tengo una responsabilidad personal con él y quiero seguir apoyándolo. Juana llego muy tarde a la clase, y no pude conocerla del todo, de parte también porque es muy callada y no se relacionó mucho con los demás, sinceramente creo que hay algo más tras de ella y es algo que pienso saber, aparte claro de ayudarla con el inglés.

Cuando acabo la clase, me sentí muy conforme con lo que habíamos hecho, conforme con algo que yo organicé y que saliera muy bien a pesar de todos los factores en contra. Ahora siento que tengo una responsabilidad de regresar y de apoyar a esos niños y de no quedarme en mi casa cuestionándome porque la canción “El baile de los que sobran”, es así, y más bien encargarme de que nadie sobre. Estoy dispuesto a ayudar.