Cuando sonó mi despertador
ese día 19 de Julio, sabía que no iba a ser un día normal de catequesis de
confirmación, tal vez porque habían acabado los exámenes y ya lo único que
quería era descansar de todo el mundo y meterme en mi cuarto haciendo quien
sabe que, porque ni yo sé solo estoy ahí esperando a que algo pase, pero este
sábado tuve la esperanza de que fuera distinto, y así fue gracias a dios.
Empezamos reuniéndonos en
frente del salón de catequesis, yo veía a varios algo cansados, tal vez era
porque eran las 7 a.m. y todos deberían estar durmiendo como primer día de
vacaciones, y luego llegó la hora de subir al bus para partir a un lugar que no
podré olvidarme jamás.
Principalmente creo que
mientras íbamos en la carretera, le tome más importancia a mi música (como
siempre a alto volumen para “sentirme” súper feliz) que a las personas con las
que iba viajando, reconozco que está mal, porque no era coherente con lo que
estábamos haciendo o lo que íbamos a hacer que era estar en comunidad, así que
cuando la miss paloma empezó la oración me los saque y apagué mi MP4, para
participar de la oración, y en vez de escuchar música a alto volumen decidí
conversar un poco con algunos miembros de mi comunidad para relacionarnos mejor
como Ianice y Diego Carhuayo. Y así fue hasta que el viaje comenzó a agotarme y
me dormí.
Luego de eso tuvimos una
parada para ir al baño, pero no fue tan importante como cuando llegamos al
campo. No me acuerdo muy bien cómo se llamaba el distrito o lugar donde
estábamos, solo sabía que nuestra “misión” era llegar a las cataras que estaban
bien escondidas en medio de todo el valle.
Yo no tenía problema en
escalar, es más hasta cierto punto me he dado cuenta porque disfruto de caminar
hacia adelante sin mirar a atrás, tal vez es porque me da cosa voltear a ver lo
que fui y prefiero ver lo que seré y lo que soy, no sé si esto estará bien,
pero es cierto, así que mi comunidad y yo comenzamos a subir la colina.
Tal vez mi comunidad no haya
sido tan unida, podría ser porque no solo somos chicos de 4° de secundaria sino
también de 5°, y que los de 4° no somos tan conocidos, pero mientras subíamos
esa colina pude experimentar “UNIDAD”, de alguna manera estábamos tratando de
apoyarnos vi cómo nos repartíamos el peso de las cosas para que los más
agotados no tuvieran tanta dificultad, y como empezábamos a compartir cosas y
hablar varios temas.
Cuando llegaba la hora de
las oraciones creo que no éramos muy buenos que digamos, yo trataba de que el
mensaje de la lectura llegue a mí, hice mi mayor esfuerzo pero no podía, y
sentí que mis compañeros estaban en mi misma situación, nos faltó mucha
reflexión.
A veces creo que somos la
comunidad que tiene más diferencias, principalmente en lo religioso, pero aun así,
pude ver que intentábamos hacer el esfuerzo de rezar un poquito en comunidad
aunque nos haya costado tanto.
Mientras caminábamos, me
percate de algo, mire al cielo y estaba tan despejado que dejo de ser el color
panza de burro gris que siempre veo, y se volvió celeste, como el mejor cielo
del Perú que para mí es la tierra de Arequipa. Eso y los campos verdes me hiso
sentirme en paz, cuando voy a Arequipa, siempre logro despejarme e interiorizar
más dentro de mí. Fue un momento muy lindo y nostálgico que tuve por esos
paisajes de las cataratas de Huanuno.
Luego, llegamos a tales
cataratas, y escuche a alguien de mi comunidad decir “LO LOGRAMOS”, no dijo lo
logré, porque todos llegamos a nuestra meta, a pesar del calor y del cansancio
de varios, logramos el cometido, y todos nos pusimos muy felices por haber
llegado, y nos tomamos un merecido descanso después de ver la catarata.
Cuando emprendimos el
descenso, vi más cansados a algunos miembros de mi grupo, pero como ya era descenso
decidimos ir a un ritmo más lento para que ninguno se quede atrás. Tal vez
hayamos sido uno de los últimos grupos en bajar pero llegamos todos juntos.
Lo que si no me gusto fue
que cuando llegamos abajo solo estuvimos un rato más juntos y luego cada quien
se fue por su lado hasta subir al bus me pregunte ¿Así realmente es una
comunidad? ¿Solo nos juntamos cuando tenemos que? ¿Por qué no tratar de estar
más juntos?, creí que si empezamos algo juntos debíamos seguir juntos hasta
terminarlo, creo que es algo que debemos mejorar.
En fin fue una experiencia muy linda llena de
recuerdos y momentos alegres con personas que pensé seguiríamos estando como
siempre, sin hablar tanto y solo ocupar un asiento, pero logramos unirnos un
poco más y creo que dios estuvo presente ahí, aunque muchos pudieron no
sentirlo mientras “rezábamos” o caminábamos yo creo que él siempre estuvo ahí mirándonos
tratar y ayudándonos a subir juntos.



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