La
verdad es que desde que soy chico, nunca he tenido tanta complicación para
hacer cosas académicas, como tareas, informes, o cosas teóricas, pero la
creatividad… eso de ser original en el aspecto visual del arte… es algo que
nunca he podido hacer bien.
Este
último bimestre, ya culminando otra etapa más de mi vida, nos dejaron como último
proyecto, realizar una torre hecha de cajas de tetra packs que mida dos metros.
Desde
hace semanas ya se había acordado que la torre seria hecha en espirales y que tendría
una base sólida, las cuales serían 8 cajas de tetrapaks rellenas de arena, por
lo que la comunidad decidió repartir los materiales, pidieron que cada uno traiga
todos los tetrapaks posibles, de esta manera tener la podríamos distribuir bien
la torre llena de cajitas.
Por
alguna razón sufrí una especie de anhedonia por la realización de esta torre
desde que nos la encomendaron, tal vez porque sentí que no era necesario, al
fin y al cabo era solo un montón de “desecho” acumulándose en hileras para
representar algo metafórico.
El
primer día de construcción en la hora de ciudad de Dios, pude notar que si a mí
no me simpatizaba la idea, a mis demás compañeros de comunidad por alguna razón
si les motivaba, por lo que no iba a dejar que mi indiferencia afectara algo
que es especial para los demás, así yo no lo entienda, empecé a organizar unas cajas
en grupos para que luego Edú y el minigrupo que habíamos formado en el aula, las
amarre con cinta scotch, y luego reforzar las uniones con un poco de goma
liquida (BUSCA LA
VERDAD Y ACTÚA CON COHERENCIA) (TRABAJA EN COMUNIDAD).
Luego de eso habíamos acordado
para reunirnos un día en la tarde para terminar de unir todo y finalizar la
torre, y aunque yo era consciente de esto, decidí creer que mi presencia para
terminar esta torre no era necesaria, puesto que siempre creo que si no soy
bueno en algo, alguien puede hacer lo mismo que yo e incluso hasta mejor.
Al día siguiente la torre
estaba bien hecha, tal como sabía que iba a pasar, pero fue en este momento
cuando me pregunte ¿hubiera sido igual si yo me hubiera quedado ayer a ayudar?,
esta pregunta llego a mi como si alguien me la hubiera susurrado al oído, la
verdad a la respuesta nunca la sabremos, porque no pasó, pero fue en ese
momento cuando me di cuenta que estaba llamado a ayudar y no solo quedarme de
brazos cruzados esperando a que las cosas pasen, por lo que ese mismo día, el día
de la entrega de la torre, en la mañana cuando llegue note que la torre estaba
algo inclinada y con Oswaldo planteábamos la posibilidad de como
enderezarla, por lo que la desarmamos en
la mañana y nos dimos cuenta que había una hilera aboyada la cual desechamos
para que no afecte el resto de la torre, pero sentí que no había sido
suficiente, sentía que se lo debía a mi comunidad que merecía más de mí que
solo ocupar un asiento, así que me di cuenta que aun habían unas cuantas cajas
de la base que no tenían puesta la arena, así que con la arena que quedaba la comencé
a introducir dentro de las cajas con mis manos, puede que no sea el esfuerzo
que le debí corresponder a mi comunidad, pero creo que si quiera pude poner mi
pequeño granito de arena por algo que se volvió especial para todos. (1. CONOCERSE, ACEPTARSE Y SUPERARSE)
Me di cuenta al final que la
torre significó para muchos el trabajo en comunidad y la unidad para realizar
algo juntos, puede que yo no tenía las mismas impresiones al principio cuando
esta torre comenzaba a tener forma, tal
vez aun no le encuentro la necesidad ni por qué a la construcción de la misma,
pero creo el chiste no era terminar la torre, era aprender mientras la hacíamos,
me di cuenta de esto cuando hice las ultimas partes de la base.
No sé si el llenar
tetrapacks de arena tenga algo de trascendencia sobre lo que haga en mi futuro,
pero sí sé que ahora no juzgare las cosas superficialmente, ahora sé que
incluso en un montón de tetrapcks apilados con moscas rondando, se encuentra la
unidad y el esfuerzo de 4° E.





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